30 abril, 2007

Aquellas micros amarillas... tenían su qué se yo...





Algunos recuerdos alcancé a tomar desde mi visión de automovilista, gracias a la camarita incorporada en mi celu, antes de que desaparecieran del todo las micros amarillas. Pero si alguna vez escribí que el Transantiago se llevaría ese ingenio del chofer de micro para bautizar su máquina, debo decir que me equivoqué rotundamente y olvidé que tal vez fueron los camioneros quienes iniciaron la costumbre. Muchas cosas no han salido bien en el famoso plan de transporte para la ciudad de Santiago, pero ese gustito por dejar una huella única sigue presente. Que lo diga el conductor de este bus reluciente, quien con cuidado y orgullo deja bien claro su mensaje.


Etiquetas: , ,

21 abril, 2007

Las tres mejores profesiones



No es que no me guste mi carrera. Pero a veces pienso que si cambiara de giro, buscaría algo así:


Editora de secciones de vitrineo. Las revistas necesitan llenar sus páginas de consumo, así es que esta pega implica ir de tienda en tienda buscando cosas bonitas y/o entretenidas para recomendar, sin importar su precio. Todo se mira y se toca, pero no hay que gastar un peso ni aguantar una mala cara por no comprarlo.

Embajadora del café de Starbucks. Una vez nos contaron a René y a mí que esta cadena tiene especialistas en buscar los mejores cultivos de café en todo el mundo. Viajan, prueban los mejores cafés y les pagan por eso.

Certificador de hoteles. Las estrellas se ponen después de que alguien ratifica profesionalmente que un hotel se los merece: que las habitaciones sean realmente acogedoras, la comida de su restaurante sea de verdad maravillosa y el servicio en general adecuado para el nivel al que postula. Una tarea ardua, como en los comerciales de Kem Piña.

Etiquetas: